El gobierno de Italia anunció un endurecimiento de las medidas de seguridad tras los disturbios registrados durante el fin de semana en el centro de Milán, donde manifestantes saquearon comercios, provocaron incendios y se enfrentaron con las fuerzas policiales.
El decreto contempla el despliegue de otros 500 soldados en la ciudad hasta fin de año, sanciones más severas por participar en episodios violentos y la responsabilidad económica de los padres por los daños causados por sus hijos menores de edad.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, defendió las nuevas medidas en un video publicado en redes sociales y expresó su preocupación por la cantidad de jóvenes que participaron en los disturbios.
“Los jóvenes… llegaron a la plaza para destrozar cosas, robar y grabarse haciéndolo”, manifestó la mandataria, quien calificó la situación como “dolorosa y aterradora”. También advirtió sobre el riesgo de que las imágenes de los saqueos se conviertan en un modelo de conducta para otros jóvenes.

