El Gobierno de Brasil acusó al presidente Javier Milei de intentar interferir en el proceso electoral del país vecino, luego de sus nuevas críticas a Luiz Inácio Lula da Silva y de sus declaraciones sobre un posible fraude en el balotaje del próximo domingo. La Cancillería brasileña calificó sus expresiones como una “inaceptable tentativa de injerencia externa” y defendió la transparencia del sistema de votación.
El conflicto se desató después de que Milei publicara un mensaje en la red social X en el que acusó a Lula de recurrir a una supuesta campaña sucia y deslizó la posibilidad de que intentara alterar el resultado de los comicios. “Espero que su último truco de campaña sucia no incluya robarse la elección. Zurdo ladrón”, escribió el mandatario argentino, en respaldo a Flávio Bolsonaro, el candidato de la derecha que enfrentará al actual presidente brasileño.

