México emerge como sostén de Cuba

México emerge como sostén de Cuba

El suministro de petróleo venezolano a Cuba se interrumpió de forma abrupta a comienzos de diciembre y dejó a la isla en una situación crítica. Con Estados Unidos endureciendo su presión y Donald Trump advirtiendo que no habrá “más petróleo ni dinero”, México, bajo el gobierno de Claudia Sheinbaum, quedó como principal sostén energético de La Habana, en un escenario que tensiona la relación bilateral y reactiva temores de un colapso humanitario.
La navegación de buques petroleros desde Venezuela hacia Cuba se detuvo de manera repentina a principios de diciembre. Desde entonces, los sistemas de rastreo marítimo apenas registraron arribos esporádicos del tanquero Ocean Mariner, cargado con crudo mexicano, mientras no se detectaron nuevas salidas desde puertos venezolanos rumbo a la isla.
Hasta la reciente caída de Nicolás Maduro, Venezuela había sido el principal proveedor energético de Cuba. Desde el año 2000, La Habana aseguraba su abastecimiento mediante un acuerdo con Caracas que incluía el envío de médicos, maestros y otros profesionales a cambio de petróleo. Sin embargo, ese flujo se había reducido progresivamente y ya representaba apenas un tercio de los 90.000 barriles diarios que se despachaban una década atrás.
Según el investigador Jorge Piñón, de la Universidad de Texas, actualmente “no hay ningún buque saliendo de Venezuela rumbo a Cuba”. El Songa Neptune 6, con 598.000 barriles, fue el último cargamento venezolano en arribar, el 8 de diciembre, al puerto de Matanzas, a unos 100 kilómetros de La Habana.