En las elecciones presidenciales de Portugal, Antonio José Seguro y Andrés Ventura no se sacaron las diferencias suficientes para elegir un nuevo mandatario en el país, por lo que se disputarán el próximo 8 de febrero el balotaje.
En la primera vuelta electoral, con el 99% de las mesas escrutadas, el 31,1% de los habilitados en el padrón eligieron al exministro y exlíder socialista Seguro. En segundo lugar aparece el dirigente ultraderechista Ventura, que percibió el 23,65% de los votos, una elección que va en sintonía con las extremas diferencias que distancian a la ciudadanía en otros países occidentales.
Por su parte, en el tercer lugar el eurodiputado liberal João Cotrim de Figueiredo, fue elegido por el 16% de los votantes. La lista la concluyen el almirante en la reserva Henrique Gouveia e Melo con el 12,3% y el comentarista conservador y exministro Luís Marques Mendes con 11,3%, un poco más atrás.
En cuanto a la participación, el pasado domingo más de 11 millones de portugueses estaban convocados a las urnas, de los cuales más de 1,7 millones viven en el extranjero. Las de este 2026 representan un cambio de mandato luego de 10 años de gobierno al mando de Marcelo Rebelo de Sousa, que concluyó su segundo mandato con intensas protestas en contra de una reforma laboral, impulsadas desde el oficialismo.


