En su intención para garantizarse la soberanía sobre Groenlandia, Donald Trump anticipó que podría imponer aranceles a los países de Europa que forman parte de la "Operación Resistencia Ártica" para militarizar la isla danesa: Francia, Suecia, Gran Bretaña, Noruega y Alemania. Minutos después del anuncio, Keir Starmer, primer ministro británico, y Emmanuel Macron, presidente francés, prometieron una respuesta europea "de manera unida y coordinada".
La advertencia del presidente estadounidense provocó una movilización simultánea en las principales ciudades de Groenlandia y Dinamarca. Bajo la consigna "Kalaallit Nunaat, Kalaallit pigaat" ("Groenlandia, pertenece a los groenlandeses"), las capitales de ambas naciones, Nuuk y Copenhague respectivamente, tuvieron en sus calles masivas movilizaciones pidiendo conservar la administración de la isla. El primer ministro groenlandés, Jens Frederik Nielsen, participó de la marcha en su país y se sumó a la protesta que anunciaba: "Groenlandia no está en venta".
Por su parte, Emmanuel Macron se refirió directamente a la posibilidad de sanciones arancelarias desde EEUU: "Ninguna intimidación ni amenaza podrá influir sobre nosotros, ni en Ucrania, ni en Groenlandia, ni en ningún otro lugar del mundo". "Las amenazas arancelarias son inaceptables y no tienen cabida en este contexto. Los europeos responderán de forma unida y coordinada si se confirman. Garantizaremos el respeto de la soberanía europea. Es con este espíritu que me relacionaré con nuestros socios europeos", agregó en X.


