Agentes del FBI allanaron la casa de una periodista del Washington Post, en el marco de una investigación por la posible filtración de secretos gubernamentales. Se trata de una reportera que había realizado una cobertura sobre los despidos masivos de funcionarios.
El objetivo fue Hannah Natanson, quien realizó una nota en la que habló con varios empleados federales que acusaron al gobierno de ejercer presiones durante el proceso. La información fue revelada por el New York Times, que citó a fuentes familiarizadas con el asunto.
La periodista publicó en diciembre una publicación titulada "Soy el contacto del The Post con el Gobierno federal. Ha sido brutal", en la que relató su experiencia cubriendo el caso.
En el reportaje, Natanson relató el ritmo de llamadas y mensajes que recibía de antiguos y actuales empleados federales que estaban frustrados por los cambios llevados adelante por la administración de Donald Trump.
Según constató el director del FBI, Kash Patel, el operativo se realizó tras una orden judicial emitida por las autoridades pertinentes y que el objetivo de la pesquisa era obtener información sobre una persona sospechosa de obtener y difundir datos militares considerados sensibles y clasificados.


