Argentina regularizó su deuda con la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tras cancelar un pago de más de u$s15,5 millones, lo que le permitió volver a integrar el grupo de países al día con el organismo. La decisión se produjo mientras el Gobierno impulsa la candidatura del diplomático Rafael Grossi para conducir la entidad desde 2027.
El desembolso puso fin a varios meses sin afrontar la contribución correspondiente y permitió que el país regresara al listado de naciones que cumplieron con sus obligaciones financieras ante la ONU. La gestión de Javier Milei apuesta a que Grossi, actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), se convierta en el próximo secretario general del organismo internacional cuando concluya el mandato del actual titular, António Guterres.

