El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, evitó referirse a los insultos que le profirió su homónimo de Argentina, Javier Milei, quien lo calificó como "presidiario" y "zurdo de mierda". Por el contrario, el líder petista apeló a la ironía para reducir a la mínima expresión al libertario: "¿Quién es ese tipo?", se preguntó ante la prensa. El canciller, Mauro Vieira, y el Ministro de Hacienda, Dario Durigan, cruzaron al argentino.
Frente a las crecientes tensiones diplomáticas entre ambos países que derivaron en el llamado a consultas al embajador de Brasil en Argentina, el jefe de Estado brasileño fue consultado sobre las declaraciones de Milei durante el acto de lanzamiento de campaña de Flavio Bolsonaro, hijo de expresidente Jair Bolsonaro. Fiel a su estilo, Lula le bajó la importancia al hecho y ninguneó a la figura de La Libertad Avanza.

