España se prepara para atravesar la cuarta ola de calor del año, en un contexto crítico marcado por los incendios forestales que afectan a distintas regiones del país. Las previsiones oficiales indican que las temperaturas volverán a escalar por encima de los 40 grados, agravando una situación que ya es considerada de emergencia.
El fenómeno comenzará a sentirse con mayor intensidad a partir de mitad de semana y podría extenderse varios días, con registros generalizados superiores a los 36°C y valores extremos en zonas del sur y en valles del interior.
El nuevo episodio de altas temperaturas llega en uno de los momentos más delicados para España, donde los incendios avanzan sobre miles de hectáreas. Las autoridades advierten que el calor, sumado a la baja humedad y la ausencia de lluvias, complicará aún más las tareas de control.

