Desde hace una semana, Guatemala atraviesa un estado de sitio, que hasta ahora dejó más de mil detenidos en todo el país. La medida impulsada por el presidente Bernardo Arévalo, se decretó luego de un violento ataque pandillero contra la fuerza pública, que dejó 10 muertos.
“Las acciones que estamos emprendiendo son fundamentales para desarticular estructuras criminales que durante años fueron intocables porque participaban en las redes de corrupción, impunidad y protección política que les permitían aterrorizar a la población para enriquecerse", declaró el mandatario en una conferencia de prensa.
Además, señaló que en los últimos dos días, se revisaron a fondo contenedores que ingresaron al país en el puerto de Escuintla, incautando casi tres toneladas de cocaína. La droga estaría valuada en aproximadamente u$s28,5 millones.
Por su parte, en la misma rueda de prensa estuvo presente el ministro de Gobernación (Seguridad) Marco Villeda, quien dijo que han sido detenidas 1.115 personas por delitos en flagrancia u órdenes de captura pendientes y se han incautado 105 armas de fuego.

