Nasry Asfura, presidente electo de Honduras en comicios más que polémicos, asumió su cargo en un austero acto. Asfura llamó a la unidad en el país caribeño para enfrentar la creciente violencia en el país y la crisis económica.
La llegada al poder del conservador, es otro ejemplo del giro hacía la derecha de Latinoamérica, que en estos últimos dos años y medio sumó a Chile, Bolivia, Perú y Argentina.
La ceremonia de asunción fue en el Congreso hondureño, y su discurso inicial estuvo marcado por dos ejes: seguridad y unidad. “Seguridad, de frente a luchar contra la inseguridad, no tengan duda de eso”, dijo Asfura. Honduras sufre una crisis de inseguridad por las pandillas Mara Salvatrucha y Barrio 18, catalogadas por la administración de Donald Trump como organizaciones terroristas desde septiembre de 2025. Guatemala, vecino de Honduras, enfrenta a las mismas organizaciones y atraviesa desde hace una semana un estado de sitio con al menos, 1.000 detenciones.

