Las provincias argentinas mantienen, en conjunto, el equilibrio de sus cuentas públicas, pero el desempeño fiscal muestra diferencias importantes entre jurisdicciones. El plan del Gobierno de superávit fiscal se vio reflejado en un reciente análisis, en cuál determinó qué distritos tienen mejor y peor sus finanzas.
El ranking, elaborado por Empiria Consultores, evaluó la solidez financiera de los distritos a partir de cuatro variables: el resultado primario, la autonomía de los ingresos, el nivel de endeudamiento y la composición del gasto público.
El primer lugar quedó en manos de San Luis, que combina un superávit primario equivalente al 1,2% de su Producto Bruto Geográfico (PBG), deuda nula y una buena relación entre los recursos destinados a inversión y los gastos en personal. Aunque solo el 19% de sus ingresos proviene de recursos propios y regalías, el resto de sus indicadores le permite encabezar la clasificación.
Formosa ocupa el segundo puesto, con un superávit primario del 1,5% de su PBG y un nivel de deuda prácticamente inexistente. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires completa el podio: es la jurisdicción con mayor autonomía de ingresos, ya que el 75% de sus recursos son de origen propio, y también presenta la mejor calidad del gasto según el estudio.
Neuquén y Córdoba completan los cinco primeros lugares del ranking. Neuquén se destaca por la autonomía de sus recursos y su posición fiscal, mientras que Córdoba muestra una relación favorable entre inversión y gasto en personal, aunque su nivel de endeudamiento representa una de sus principales debilidades.
Entre los distritos que muestran avances aparece Chaco, que escaló seis posiciones en el indicador de resultado primario y se ubicó en el noveno puesto de la clasificación general. La provincia registró un superávit primario equivalente al 1,3% de su PBG.

