Halloween se afianza en el calendario comercial argentino con un marcado incremento en la demanda de artículos temáticos para todas las edades. La festividad pasó de percibirse como una costumbre ajena a consolidarse como una fecha clave y propia dentro del circuito de consumo previo a fin de año.
Locales físicos y plataformas de comercio electrónico registran una fuerte rotación de inventario en las semanas previas al festejo. La celebración impulsa el movimiento en jugueterías y cotillones, abarcando desde pequeñas compras escolares hasta ambientaciones familiares o comerciales completas.
El informe de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ) confirma una suba del 30% en las unidades comercializadas para Halloween respecto de 2025. Según destacaron desde la entidad, este salto se explica principalmente por el congelamiento de precios en el sector, lo que permitió sostener los mismos valores que el año anterior y estimular el volumen de compra.
Artículos como calabazas de plástico, kits de telarañas y conjuntos de globos lideran los rankings de ventas, superando en varios casos las 1.000 unidades en publicaciones virtuales. Matías Furió, presidente de la CAIJ, señaló que esta demanda representa una inyección de liquidez estratégica para el rubro en el tramo previo a las festividades navideñas.

