Las expectativas económicas de los argentinos volvieron a deteriorarse y alcanzaron en agosto uno de sus peores registros de los últimos años. Una encuesta reciente mostró que el 60% de los consultados considera que su situación personal empeorará durante los próximos meses, siete puntos porcentuales más que en julio. El nivel de pesimismo es el más alto desde el final del gobierno de Alberto Fernández.
El relevamiento, realizado por Opina Argentina sobre 1.507 casos entre el 7 y el 11 de agosto en todo el país, muestra que el malestar económico dejó de ser una percepción coyuntural y pasó a instalarse como un rasgo más persistente de la opinión pública. Según el informe, la estabilización de algunas variables macroeconómicas todavía no logra traducirse en una mejora concreta de la situación cotidiana de los hogares.
El deterioro de las expectativas también alcanza a sectores que habían respaldado al Gobierno de Javier Milei. Según el estudio, seis de cada diez votantes de Milei y Patricia Bullrich en las elecciones de 2023 consideran que su situación personal empeorará durante los próximos meses. El dato representa una señal de desgaste de la tolerancia social frente al programa económico oficial.

