El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenía, desmintió la teoría oficialista sobre el origen de las deudas hogareñas y sostuvo que el endeudamiento de las familias no responde a gastos de lujo, sino a la "caída del poder adquisitivo que obliga a financiar productos básicos como alimentos y remedios".
En diálogo con Radio Rivadavia, el representante pyme describió un escenario de recesión generalizada que afecta a todo el territorio nacional, donde el estancamiento del mercado interno y la falta de incentivos estatales impiden que la actividad económica repunte.
Femenía subrayó que la supuesta reactivación "no llega a la economía real", y advirtió que "los altos costos logísticos y la presión tributaria están asfixiando a las pequeñas empresas, provocando el cierre de comercios y la pérdida de puestos de trabajo genuinos". También desestimó que el comercio electrónico pueda compensar el desplome de las ventas físicas, y reafirmó que la crisis del consumo "es un fenómeno estructural que atraviesa a todos los sectores productivos de la Argentina".

