En Argentina, durante años muchos ahorristas optaron por comprar dólares como forma de resguardar sus capitales frente a la inflación y la volatilidad económica, transformándolo en la alternativa reflexiva por excelencia para quienes buscan proteger sus ahorros. Sin embargo, el contexto actual sugiere que hay opciones más allá, especialmente con un dólar que no siempre ofrece rendimientos ajustados a la inflación.
Expertos indican que diversificar con otros instrumentos financieros puede ofrecer mejores rendimientos, menor exposición a ciertos riesgos cambiarios y diferentes perfiles de retorno según el horizonte de inversión, lo que convierte a otras clases de activos en alternativas atractivas para quienes buscan maximizar sus resultados a lo largo de 2026.
Con un dólar relativamente estable, la atención de los analistas se ha desplazado hacia activos financieros que pueden ofrecer rendimientos superiores o complementar un portafolio diversificado.
En este segmento, los expertos destacan tanto los bonos soberanos en dólares en los tramos intermedios y largos de la curva, como aquellos que ajustan por inflación o incluso bonos corporativos de buena calidad que ofrecen rendimientos atractivos en moneda dura. Entre estos, bonos como AL35, AL41, y otros de la curva en dólares continúan siendo señalados por analistas por su potencial de rendimientos cercanos o superiores al 10% anual.


