El Gobierno oficializó la actualización de los impuestos sobre los combustibles líquidos y al dióxido de carbono, una medida que impactará directamente en los precios de la nafta y el gasoil en las estaciones de servicio a partir de enero. La decisión quedó plasmada en el decreto 929/2025, publicado en el Boletín Oficial.
La normativa modifica el esquema establecido previamente por el decreto 617/2025 y fija nuevos montos específicos para los gravámenes que se trasladan a los precios finales en todo el país. Según se detalla en el texto, la actualización comenzará a regir para los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 31 de enero de 2026, inclusive.
De acuerdo con el decreto, los montos del impuesto estaban previstos para actualizarse trimestralmente en función de las variaciones del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que elabora el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (indec). Sin embargo, el Ejecutivo volvió a optar por una aplicación parcial del ajuste.
En el caso de la nafta sin plomo -tanto la de hasta como la de más de 92 RON- y la nafta virgen, el impuesto sobre los combustibles líquidos aumentará $17,291 por litro, mientras que el gravamen al dióxido de carbono se incrementará en $1,059 por litro. Para el gasoil, la suba será de $14,390 por litro en el impuesto principal, $7,792 por litro en el tratamiento diferencial que rige para determinadas regiones, y $1,640 por litro en concepto de carbono.


