El Reino Unido confirmó que las nuevas licencias para explotar petróleo y gas en las Islas Malvinas deberán contar con la aprobación de su secretario de Estado de Asuntos Exteriores. La administración británica del archipiélago conservará las competencias regulatorias y ambientales, pero los permisos requerirán también el consentimiento de Londres.
La posición fue comunicada mediante una respuesta del funcionario Stewart Wood a una consulta presentada en la Cámara de los Lores sobre el proyecto petrolero Sea Lion. En el escrito, el Gobierno británico aclaró que no comenta sobre licencias individuales.

