Adorni defendió la gestión del Gobierno

Adorni defendió la gestión del Gobierno

Desde el 14 de marzo, cuando se conoció que la esposa de Manuel Adorni fue incluida en la comitiva que viajó a Nueva York por la Argentina Week, se fue gestando el ánimo de la protocolar defensa de gestión en el Congreso de la Nación. El respaldo del oficialismo al funcionario fue total: Javier Milei y Karina Milei estuvieron en el palco, luego de tomarse una foto con todos los ministros, para aplaudir la presentación frente a los diputados de la oposición. La participación del jefe de Gabinete no se salió del libreto premeditado, se anticipó a las preguntas más incómodas sobre su situación judicial y le permitió superar con relativa calma una jornada que -se preveía- sería tensa.
La Libertad Avanza trazó un esquema casi incorruptible para que la jornada no tome vida propia por fuera de su plan. Así fue que sus diputados estuvieron atentos para aplaudir o silenciar para marcar el ritmo y tapar los gritos externos que puedan exponer cualquier contradicción. El peronismo se mantuvo sereno hasta su intervención. "La postura fue bancarse la descalificación para poder llegar a nuestras preguntas", le dijo un referente legislativo a Ámbito. Cuando llegó su turno, el titular del bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, prometió trabajar para una moción de censura que remueva al jefe de Gabinete de su cargo.
Adorni contó con cuartos intermedios (descansos) entre cada segmento, de forma tal de volver preparado antes de cada intervención. Eso le permitió distenderse antes de leer las respuestas que eran formuladas por los equipos técnicos detrás de escena, que muchas veces omitían contestar las preguntas que podían comprometer a la gestión. "Estuvo muy armado, muy completo", definió Patricia Bullrich a la prensa tras el discurso.
Con el resguardo del respaldo de la primera plana de la política nacional, Adorni interpretó el discurso -una síntesis del informe de 1935 páginas que el Gobierno hizo pública dos horas antes de su presentación- y revivió los giros más efectistas de la narrativa libertaria: la gestión de largo plazo ("tenemos en la mira los próximos 10 y 20 años de la Nación"), el riesgo opositor ("hubo una operación golpista del kirchnerismo y la izquierda", para luego poner a los "empresarios prebendarios" y a "los medios de comunicación" al mismo nivel) y el superávit fiscal como principal prioridad de la gestión ("estamos atacando el mayor problema").
Sobre el cierre de su intervención inicial, el jefe de Gabinete se refirió a su situación personal, sosteniendo que las acusaciones en su contra fueron "tendenciosas y falsas": "No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia". "He afrontado yo mismo los pagos de todos los viajes que realicé con mi familia y que únicamente se circunscribieron a vacaciones personales y de mi círculo familiar. No se trataron de viajes financiados por terceros", planteó y concluyó que "todas las cuestiones que son parte de una causa judicial en curso deben ser resueltas en ese ámbito".