Manuel Adorni enfrentará esta semana una de sus pruebas políticas más delicadas desde que asumió como jefe de Gabinete. Su desembarco en Diputados para presentar el informe de gestión, una instancia prevista por la Constitución, llega atravesado por investigaciones judiciales, tensiones en el oficialismo y una oposición que ya anticipa una sesión cargada de confrontación.
La exposición, prevista para este miércoles, se perfila como mucho más que un trámite institucional: en el Congreso la leen como una pulseada política sobre la fortaleza del funcionario y, por extensión, sobre el respaldo del gobierno de Javier Milei.
Según el esquema acordado entre la Cámara de Diputados y el Gobierno,Adorni abrirá con una exposición inicial basada en las más de 4.600 preguntas enviadas por los bloques legislativos. Después comenzará la ronda de interpelaciones, con participación escalonada de los distintos espacios.
Se estima una sesión extensa, de al menos seis horas, donde los bloques opositores buscarán aprovechar el cara a cara para poner al funcionario contra las cuerdas.

