El presidente Javier Milei trazó un amplio diagnóstico sobre su gestión, la situación económica y el escenario político interno y externo en una entrevista con el diario español El Debate, donde defendió con énfasis el ajuste fiscal, cuestionó a la vicepresidenta Victoria Villarruel y ratificó su alineamiento con Estados Unidos e Israel en un contexto internacional atravesado por la escalada con Irán.
En el plano económico, el mandatario aseguró que heredó una situación “crítica”, caracterizada por alta inflación, déficit fiscal, reservas internacionales negativas y un elevado nivel de deuda. En ese marco, sostuvo que la Argentina acumuló 22 crisis económicas en el último siglo, la mayoría de ellas vinculadas al desequilibrio fiscal, lo que —según su visión— explica la necesidad de un ajuste profundo y rápido.
Milei defendió las medidas implementadas desde el inicio de su gestión y afirmó que su administración llevó adelante “el ajuste fiscal más grande de la historia de la humanidad”, con una reducción del gasto público del 30% en términos reales y la eliminación del déficit en pocos meses. Según explicó, ese proceso incluyó la baja de más de 20 impuestos, la eliminación del financiamiento monetario y una fuerte desregulación de la economía.
"Padecíamos el doble del desequilibrio monetario de la previa al Rodrigazo, que fue una crisis muy importante que se dio. Fue la primer gran crisis que tuvo Argentina en su historia, en el año 1975, durante el gobierno de Estela Martínez de Perón, más conocida como Isabel Perón. Añádale a eso que combinamos una quiebra del Banco Central, más grande que la que tenía Alfonsín en el año 1989, previo a la hiperinflación. Y teníamos indicadores sociales, ya sea de pobreza o indigencia, que eran peores que los que había antes de la salida de la convertibilidad en el 2001", señaló en diálogo con El Debate.
En ese sentido, rechazó las advertencias iniciales sobre un impacto recesivo severo y sostuvo que la economía comenzó a mostrar señales de recuperación. Destacó la mejora en los indicadores de actividad hacia fines de 2024 y la desaceleración de la inflación mayorista, aunque reconoció que aún resta avanzar en la corrección de precios regulados para consolidar la tendencia a la baja en el índice general.


