El administrador del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armada (IOSFA) coronel mayor Ariel Guzmán, ordenó el 3 de marzo pasado la instrucción de un sumario con el propósito de determinar si hubo irregularidades administrativas, patrimoniales o penales en un contrato de obras de construcción que modificó y autorizó Oscar Sagás, ex presidente de la entidad en 2024.
Tomó esa medida con “el objeto de establecer con toda certeza la verosimilitud de las observaciones detectadas” en un expediente vinculado a la readecuación de instalaciones en un hotel IOSFA.
Guzmán fue designado para liderar la liquidación y disolución de la entidad, tarea que se extenderá un máximo de 365 días según el Decreto N.º 88/2026. La decisión apuntó a reestructurar la obra social militar, transfiriendo sus activos, pasivos (incluida una deuda de $200.000 millones) y afiliados a dos nuevas entidades: OSFA (Fuerzas Armadas) y OSFFESEG (Fuerzas de Seguridad).
Durante ese lapso el coronel administrador tiene que gestionar la transición para evitar interrupciones en la prestación y garantizar la cobertura a los afiliados.
La lupa se posó sobre administraciones anteriores y los expedientes arrojaron una primera observación sobre la modificación de un contrato que fue autorizada por el médico mendocino Sagás, el primer presidente de IOSFA que puso en funciones el entonces ministro de Defensa Luis Petri.
Se trata del reacondicionamiento de las instalaciones de la Residencia Cosquín, establecimiento para el turismo de los afiliados ubicado en la base del Cerro Pan de Azúcar frente al Río Cosquín en un entorno de paisaje serrano.


