Bajo el nombre de "Ley de Libertad Educativa", esta semana el gobierno de Javier Milei presentó su reforma educativa, que pasó desapercibida luego de que, a las apuradas, el mandatario enviara al Congreso la ley de " Modernización Laboral". Entre los puntos salientes, el texto establece la implementación de voucher, declara a la educación como servicio esencial y, además, busca darle un rol central a la familia y mayor libertad a las instituciones educativas.
Al respecto, Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, dio su visión sobre la iniciativa. Especialista en la materia, ponderó el impulso de la propuesta en medio del diagnóstico alarmante que hace sobre la educación en la Argentina. Sobre todo porque, de sancionarse, las escuelas dejarían de ser terminales burocráticas, para tener mayor autonomía a la hora de tomar decisiones. "Eso es algo que yo vengo proponiendo hace 30 años", dijo el exministro de Educación porteño.
Así mismo, Narodowski mostró sus reparos en torno a un tema que La Libertad Avanza (LLA) impulsa desde la ley Bases. Esto es, declarar a la educación como un servicio esencial. Entre otros motivos, especificó que no se trata de un servicio esencial porque tiene "tres meses de vacaciones". En este sentido, se encargó de aclarar que "la pérdida de días de clase no es mayoritariamente por huelga docente".
Asimismo, le bajó el precio a los voucher incluidos en la iniciativa oficialista, al explicar que no tienen el mismo espíritu que los que rigen en países como Suiza o Chile. Por último, el investigador señalo cuáles considera que son los puntos débiles del proyecto que, hasta ahora, no tiene fecha para ser tratado en el Congreso.


