El concejal Gabriel Meisner lanzó duras críticas contra la mandataria contra la intendenta de Cafayate, a quien acusó de ocultar información clave sobre el manejo de los fondos públicos y de sostener una administración desordenada, opaca y con serios indicios de desvío de recursos.
Quedó al descubierto una profunda grieta entre el Ejecutivo municipal y parte del cuerpo legislativo local días atrás, con la presentación de la jefa comunal en el Concejo Deliberante cafayateño. En el centro de la polémica, se ubicó la rendición de cuentas presentada por la intendenta Rita Guevara, quien intentó justificar ante los ediles la utilización del superávit 2024, las adquisiciones de maquinaria para obras y la ejecución de fondos relacionados a la cuenta “Serenata 2025”. Sin embargo, la presentación fue cuestionada por el concejal Gabriel Meisner, quien denunció graves falencias en la información brindada y alertó sobre la existencia de un manejo irregular de los recursos.
Meisner fue contundente al señalar que el Ejecutivo no presentó la documentación correspondiente a los fondos pendientes de la cuenta Serenata 2024, que sumarían 65 millones de pesos. “No hay forma posible de rendir cuenta si no se presenta toda la documentación. Esto imposibilita cualquier cierre transparente de las cuentas”, advirtió, reclamando que “hay que empezar a hablar con la verdad, con los números”. A pesar de que la intendenta sostuvo que se registró un superávit anual, el concejal denunció que en realidad el municipio enfrenta un déficit de 71 millones de pesos, originado por adelantos de coparticipación y préstamos. Según Meisner, esa diferencia entre el discurso oficial y la situación real, compromete gravemente la transparencia de la gestión y pone en duda la viabilidad económica del municipio.
Otro de los puntos álgidos de la crítica de Meisner fue el formato en que se entregó la documentación al Concejo. El edil calificó como excesiva la cantidad de papeles y criticó que “la extensión deliberada de los informes impide un control efectivo y dificulta la identificación precisa de los gastos”. Pero lo más grave, según explicó, fue la detección de egresos relacionados con la promoción de la Serenata que no fueron financiados desde la cuenta oficial del festival, sino desde otras partidas presupuestarias. “Esto constituye un claro desvío de recursos”, denunció.


