La Unidad Fiscal que investiga el crimen de las turistas francesas Cassandre Bouvier y Houria Moumni pidió anular el sobreseimiento de Walter Lasi, padre del único condenado por el hecho, Gustavo Lasi. Según una entrevista concedida a El Tribuno el fin de semana pasado por los fiscales María Luján Sodero Calvet, Pablo Paz y Daniel Espilocín, el pedido se sostiene en diferentes pruebas que marcaron los investigadores.
Las pruebas que enumeran contra Walter Lasi
• Genética: en las muestras de las víctimas apareció, además del perfil autosómico de Gustavo Lasi, la patrilínea compartida por toda la familia Lasi, que no permite descartar a Walter. Aunque admiten que es la que se tuvo en cuenta en el caso de Vera a quién se lo juzgó por esa patrílinea.
• El arma homicida: reconoció haberla ocultado, y el proyectil hallado en el cuerpo de una víctima resultó compatible con ella.
• Una coartada desvirtuada: dijo estar en otro lugar ese día y esa hora, y quedó probado que no fue así.
• Un impacto de celular: ubica su teléfono en la zona y el horario del hecho.
• Su conducta posterior: excompañeros de trabajo describieron comportamientos llamativos y ausencias de su puesto tras el hallazgo de los cuerpos.
• Gustavo no lo incriminó: Gustavo Lasi incriminó a Vera y Vilte en sus testimonios en contexto de los apremios ilegales que se denunciaron (y que aún no se juzgaron) pero, en cambio, “no incriminó a su padre”.
Para los fiscales, el problema además es que, comparada con la de los otros dos imputados, Santos Clemente Vera y Daniel Vilte Laxi, las pruebas fueron interpretadas con un criterio distinto. Allí, basan su estrategia jurídica para pedir que se lo vuelva a juzgar.
Careo por la carta: aunque va a ningún lado
Desde el 2014 que circula la versión de una carta anónima manuscrita que vincula el doble femicidio con "gente del poder". Los fiscales, que ya habían admitido en un encuentro anterior con la prensa que ubicaron a la mujer señalada como su autor pero que ella lo había negado; ahora libraron un exhorto a España —donde reside— para intentar un careo con el periodista francés Jean Charles Chatard, quién, aseguraron, la ubicó. Además, indicaron que solicitaron una pericia caligráfica. Espilocín aclaró que “no solo van por el contenido”, aunque reconoció sin embargo, que no existe ningún elemento que corrobore el contenido de esa carta: los perfiles genéticos masculinos hallados, aseguró, ya están identificados o son fragmentos incompletos de ADN degradado, sin posibilidad de nuevo cotejo. Es decir, la Fiscalía sigue una pista sobre quién escribió el papel, pero admite que no hay nada que sostenga lo que ese papel decía. Sodero aseguró que también “agotaron la línea” sobre la fiesta en el barrio privado Buena Vista.
La Doctrina de la Arbitrariedad
El argumento jurídico que sostiene todo el planteo es la Doctrina de la Arbitrariedad. Sodero aseguró que “se aplica en aquellos casos en los que existe una sentencia que podría considerarse firme por el transcurso del tiempo, pero que no responde a los lineamientos procesales, al análisis racional ni a la debida valoración de los elementos de prueba”.
Francia puede investigar
Espilocín aseguró por su parte que el Derecho Internacional habilita a Francia a avanzar en la investigación —e incluso en el juzgamiento— de quienes cometieron el crimen, si entiende que en Argentina no hubo un proceso respetuoso de todas las garantías. Afirmó así que la justicia francesa puede juzgar lo ocurrido en Salta, apoyados en el argumento de que el proceso local podría no haber sido válido. En esto coincidirían los investigadores de ambos países, ya que ahora la Unidad Fiscal asegura que el proceso fue viciado para pedir que se investigue luego de más de diez años a Walter Lasi.

