El final del período de sesiones ordinarias en Tartagal dejó, además de una sesión maratónica, un orden político en tensión, acuerdos inesperados, subas tributarias que profundizan el desgaste social y un reclamo histórico de las comunidades indígenas que vuelve a interpelar al municipio de cara para la gestión del 2026.
el Concejo Deliberante aprobó el Presupuesto 2026 y la ordenanza tarifaria, en lo que significó el último acto legislativo antes del receso y de la renovación parcial del cuerpo. La sesión estuvo lejos de ser meramente administrativa: terminó consolidando la imagen de un Ejecutivo que gobierna con aumentos de tasas por encima de la inflación y de un Concejo atravesado por realineamientos políticos. Franco Hernández, según un análisis local ya extendido, se convirtió en el intendente que más aumentó las tasas municipales en los últimos años. Esta nueva suba —un 30% en la unidad tributaria— volvió a ubicarlo en el centro de la escena, en un momento en el que los vecinos ya sienten un fuerte impacto económico sin correlato en obras y servicios públicos.


