En reunión ampliada, la Comisión de Salud Pública y Seguridad Social del Senado analizó el Proyecto de Ley que impulsa declarar en Salta la emergencia sanitaria en especialidades críticas por un plazo de tres años, prorrogable por dos más.
El presidente de la Comisión, senador Pailler, señaló que el proyecto busca dotar al Ministerio de herramientas concretas para enfrentar una situación que impacta directamente en la calidad del servicio. En ese sentido, recordó que ya fue aprobada, con modificaciones, la Ley de Residencias Médicas, que también apunta a ampliar la formación de profesionales en áreas estratégicas.
La iniciativa establece como especialidades críticas a aquellas en las que no hay profesionales suficientes para garantizar el pleno funcionamiento del sistema de salud y propone una mayor flexibilidad presupuestaria y administrativa para actuar frente al déficit de personal, con el Ministerio de Salud Pública como autoridad de aplicación.
Por su parte, los gerentes de hospitales ofrecieron un diagnóstico sobre la situación crítica que atraviesan sus establecimientos, especialmente por la falta de anestesistas, pero también de terapistas, cirujanos, neonatólogos, bioquímicos y otros especialistas.
El secretario de Servicios de Salud, Martín Monerris, explicó que el problema tiene tres dimensiones principales: la necesidad de profesionales, la factibilidad económica y la decisión política. Afirmó que existen avances si se logra “aceitar el sistema sanitario”, pero señaló que hay demoras burocráticas que dificultan los nombramientos y la cobertura de vacantes.
Así mismo enfatizó la necesidad de transformar al Papa Francisco en un hospital de autogestión y también alentó a los legisladores a colaborar para superar el corporativismo que, según explicó, afecta la distribución equitativa de los especialistas, tema sobre el cual también se expresó la gerente del Hospital San Vicente de Paul de Orán, Dr.a Silvia Gutiérrez, quien alertó sobre reclamos constantes de otros profesionales a raíz de la inequidad salarial, destacando que el gasto en anestesia consume una gran parte del presupuesto hospitalario, lo que dificulta la ampliación de servicios y la incorporación de nuevo personal.


