El senador brasileño Flávio Bolsonaro desistió de pedir la anulación de las elecciones que consagraron la reelección de Luiz Inácio Lula da Silva, menos de 24 horas después de anunciar que recurriría a la Justicia. El candidato derrotado fue persuadido por aliados políticos y abogados para abandonar esa iniciativa y concentrar su ofensiva judicial en un pedido de destitución de la fórmula presidencial por presunto abuso de poder económico.
Según informó Folha de S.Paulo, la decisión llegó después de que Flávio cuestionara la legitimidad del resultado electoral y anunciara que no reconocería la victoria de Lula.
El senador fundamentó su postura en la decisión del ministro del Supremo Tribunal Federal (STF), Cristiano Zanin, de extender por dos horas el horario de votación en las secciones que todavía permanecían abiertas debido a problemas en el traslado de electores.
Sin embargo, la fragilidad jurídica del planteo y la falta de argumentos concretos para demostrar que la medida alteró el resultado pesaron en la decisión de cambiar de estrategia. A eso se sumó el escenario desfavorable para sus pretensiones en el Tribunal Superior Electoral (TSE) y en el STF, además de las advertencias de dirigentes políticos sobre el costo institucional de desconocer el resultado de las urnas.

