Christa Pike permanece inconsciente y conectada a un respirador en un hospital de Tennessee, cuatro días después de que el estado intentara ejecutar la pena de muerte que pesaba sobre ella mediante una inyección letal que no logró provocarle la muerte. Sus abogados aseguraron que todavía no está claro si podrá recuperarse ni cuándo podría conocerse su pronóstico.
Pike, de 50 años, fue trasladada a un hospital y permanece internada bajo custodia desde el miércoles por la noche, cuando funcionarios penitenciarios le administraron dos dosis de pentobarbital, un barbitúrico utilizado en ejecuciones mediante inyección letal. Según sus abogados, el procedimiento no logró matarla y le provocó quemaduras y ampollas en los brazos debido a los fármacos.

