En medio de la crisis energética atravesada en Cuba, crece el negocio del hielo entre los pobladores como un método de hacer frente a la conservación de alimentos sin electricidad. Algunos pobladores hasta lo venden directamente a la calle, o a través de las redes sociales, y entre los vendedores hay incluso menores de edad. Los bloques pueden costar hasta u$s8.
Algunos particulares producen hielo utilizando sistemas fotovoltaicos y otros sistemas de energía de emergencia, de acuerdo con testimonios recopilados por el sitio web independiente CiberCuba.
Los precios varían según el tamaño: algunos bloques de aproximadamente 2,3 kg se venden entre 70 y 200 pesos cubanos, equivalente a un rango entre casi u$s3 y u$s8, mientras que las balitas de hielo congeladas de 1,5 litros cuestan alrededor de 100 pesos, o sea u$s4.
El hielo se utiliza principalmente para enfriar agua y bebidas, y para conservar alimentos durante los largos cortes de luz. La demanda es tal que, según un testigo, incluso niños pequeños y adolescentes salen a las calles con carritos rudimentarios para vender el producto.
Dos residentes de Santiago de Cuba explicaron a CiberCuba que el negocio se disparó en los últimos meses, en medio de una crisis energética que agravó las dificultades para mantener la refrigeración en los hogares.

