El Consejo de París aprobó el doblaje del impuesto sobre las viviendas vacías, una medida que apunta a devolver al mercado inmobiliario cerca de 20.000 departamentos que hoy permanecen desocupados en la capital francesa. La tasa pasará del 17% al 30% desde el primer año de desocupación del inmueble.
La decisión se enmarca en la ley de presupuesto 2026, que habilita a las ciudades con alta demanda habitacional a prácticamente duplicar el impuesto sobre las viviendas desocupadas. A diferencia del esquema actual, lo recaudado por el nuevo tributo irá directamente a las arcas municipales y ya no al Estado nacional.

