El papa León XIV visitó la isla italiana de Lampedusa, convertida en símbolo de la crisis migratoria por los miles de muertos registrados en la travesía desde África, y pidió a Europa esforzarse por proteger e integrar a los migrantes.
En un mensaje enviado por el aniversario de la Declaración de Independencia, el Papa afirmó que defender la vida humana implica también acoger, proteger y asistir a los migrantes, y sostuvo que recibirlos con compasión no es solo un acto de caridad sino también un reconocimiento de la dignidad de cada persona. En el documento, difundido por la Oficina de Prensa de la Santa Sede, subrayó además que las sucesivas oleadas de inmigrantes contribuyeron a construir a Estados Unidos y llamó a la moderación en el discurso público de ese país.

