El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, visitó la Casa Blanca para mantener una reunión bilateral con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en un encuentro marcado por las tensiones comerciales entre ambos países y las profundas diferencias ideológicas entre los líderes.
La reunión estuvo centrada en cuestiones económicas, especialmente en los aranceles aplicados por Estados Unidos sobre exportaciones brasileñas, además de temas vinculados a minerales críticos y cooperación comercial.
La llegada de Lula a Washington generó una fuerte expectativa mediática. Durante unos 45 minutos, periodistas aguardaron en las inmediaciones del Despacho Oval ante la posibilidad de que ambos mandatarios ofrecieran declaraciones conjuntas y respondieran preguntas.
Sin embargo, luego de varios minutos de espera, las autoridades estadounidenses solicitaron a la prensa que abandonara el lugar y permaneciera atenta a futuras indicaciones, sin que finalmente se produjera la esperada conferencia.
En redes sociales comenzaron a circular imágenes del momento en el que Lula descendió de un vehículo oficial, caminó hacia Trump y estrechó su mano antes de ingresar a la Casa Blanca para iniciar la reunión privada.

