Italia le dio un fuerte golpe político a Giorgia Meloni, al imponerse el “No” en el referéndum sobre la reforma judicial, con un 54,1% de los votos que dejó sin efecto el proyecto impulsado por el oficialismo.
La iniciativa buscaba separar las carreras de jueces y fiscales y modificar el funcionamiento del Consejo Superior de la Magistratura, en una reforma considerada clave por el gobierno. Sin embargo, el resultado marcó el primer gran traspié de la coalición de derecha desde su llegada al poder en 2022.


