Un grave accidente ferroviario sacudió a España, cuando un tren Iryo que viajaba de Málaga a Madrid descarriló en Adamuz, en la provincia de Córdoba, y volcó dos vagones, lo que derivó en el posterior descarrilamiento de un Alvia. El saldo provisorio es de al menos siete muertos y más de cien heridos.
El siniestro se produjo poco después de que el tren Iryo, que transportaba a 317 personas, iniciara su recorrido hacia la estación Puerta de Atocha. El descarrilamiento provocó que dos vagones se volcaran e invadieran la vía contigua, generando una situación de extremo riesgo para el tráfico ferroviario.
Como consecuencia, un tren de alta velocidad Alvia, que cubría la ruta Madrid-Huelva, realizó una frenada de emergencia y también terminó saliéndose de la vía, con varios vagones volcados tras el impacto. El hecho fue comunicado inicialmente por Adif a través de un breve mensaje en redes sociales.
Pasajeros de ambos trenes relataron lo ocurrido en tiempo real mediante publicaciones en X, donde difundieron imágenes y videos del interior de los vagones, con cortes de luz, ventanas rotas y presencia de humo. “Los de nuestro vagón estamos bien, los del resto no lo sabemos. Hay humo y están pidiendo un médico”.


