El traslado de Nicolás Maduro a Estados Unidos no terminó en una base militar ni en un tribunal, sino en una de las cárceles más cuestionadas del sistema federal: el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn. Allí permanece alojado mientras enfrenta cargos por narcotráfico y narcoterrorismo. Abogados, fiscales y jueces advirtieron que es una prisión con condiciones inhumanas y peligrosas.
Tras ser capturado en Caracas por fuerzas militares estadounidenses en una operación sin precedentes en América Latina, el heredero político de Hugo Chávez fue trasladado primero al buque USS Iwo Jima, luego a la Base Naval de Guantánamo, en Cuba, y finalmente a Nueva York. Ya en la ciudad, pasó por la sede de la DEA antes de ser ingresado al penal federal de Brooklyn.
En uno de los primeros registros audiovisuales difundidos tras su llegada, se lo escucha decir, mientras camina esposado y escoltado por agentes antinarcóticos: “Good night es que se dice ‘buenas noches’, ¿no? ¡Good night! Happy New Year”. Vestía una campera deportiva, gorro negro y sandalias con medias.
El MDC de Brooklyn es una mole de concreto y acero de varios pisos ubicada a metros del puerto de Nueva York, en una zona de alta seguridad, y a pocos kilómetros de puntos emblemáticos como la Quinta Avenida o Central Park. Fue inaugurado a comienzos de los años 90 para aliviar el hacinamiento carcelario de la ciudad y se levanta sobre antiguos depósitos portuarios.
Se trata de la única prisión federal operativa en Nueva York, luego del cierre en 2021 del penal de Manhattan tras el suicidio del empresario Jeffrey Epstein en 2019. El complejo está emplazado entre tribunales federales y oficinas de la fiscalía, conectados por pasillos internos que permiten el traslado de los detenidos sin exposición pública.
Rodeado por barricadas metálicas, muros y cámaras de largo alcance, el penal reforzó su vigilancia exterior tras el ingreso de Maduro. Aunque su diseño es vertical, cuenta con patios para actividad física, áreas médicas y una biblioteca, según reportes de la televisión pública PBS.


