Donald Trump protagonizó un nuevo episodio de somnolencia en público al cerrar los ojos durante una reunión de gabinete transmitida por televisión, lo que volvió a encender cuestionamientos sobre su salud en medio de desmentidas oficiales de la Casa Blanca. Las imágenes del mandatario cabeceando generaron repercusiones políticas inmediatas.
El encuentro, que se extendió por casi dos horas antes de permitir preguntas de la prensa, reunió a los jefes de varios departamentos y al vicepresidente JD Vance, quienes expusieron logros y celebraron la agenda presidencial. Durante esas intervenciones, las cámaras registraron a Trump inclinándose hacia adelante, estirándose en la silla, jugando con los pulgares y manteniendo los ojos cerrados por varios segundos.
El episodio se suma a otros hechos recientes y ocurre poco más de una semana después del reportaje de The New York Times, que señaló una caída importante en los niveles de energía del presidente en comparación con su primer mandato. En mayo ya había sido filmado con los ojos cerrados durante una sesión informativa con el príncipe heredero Mohammed bin Salman en Riad. En noviembre, durante un anuncio oficial sobre medicamentos para bajar de peso, se lo volvió a ver frotándose los ojos y esforzándose por mantenerlos abiertos.


