El Tribunal Supremo permitió al presidente estadounidense, Donald Trump, revocar el programa migratorio que concede un estatus legal temporal en el país a unos 350.000 venezolanos.
Los abogados del gobierno habían solicitado a la máxima instancia judicial anular una orden de un juez de menor instancia en California que falló contra la decisión de acabar con el Estatus de Protección Temporal (TPS) para los migrantes de ese país.
La Casa Blanca argumenta que el TPS para Venezuela va en contra del “interés nacional” de Estados Unidos y afirma que la justicia no tiene la potestad de decidir asuntos de política migratoria “urgentes”.
La protección podría acabar para algunos migrantes en abril y para otros en septiembre. Trump asegura que la banda de origen venezolano Tren de Aragua está involucrada en “acciones hostiles” y “amenaza con una invasión o incursión depredadora contra el territorio de Estados Unidos”. Según la Casa Blanca, el “régimen hostil” de Maduro mueve los hilos.


