Pasaron 12 años desde la última vez que Zayn Malik cantó en la Argentina, pero alcanzaron apenas unos minutos para comprobar que la espera no había desgastado demasiado el vínculo. El Movistar Arena estaba lleno, las canciones se cantaban de principio a fin y el británico parecía tan sorprendido como entusiasmado por reencontrarse con un público que todavía estaba ahí.
Esta vez llegó solo. Su última visita había sido en 2014, con One Direction y un Vélez repleto en pleno auge de la banda. Ahora, con 33 años, cinco discos propios y una carrera construida lejos de aquel fenómeno, Zayn pisó por primera vez un escenario argentino como solista. Del otro lado, muchas de las personas que habían crecido escuchándolo también habían esperado más de una década para verlo así.

