En los últimos años, el fenómeno de los “revivals” musicales encontró un aliado inesperado en las series. Canciones que habían marcado una época regresan al centro de la escena gracias a una escena clave, una historia potente o un personaje inolvidable. El caso de Stranger Things es uno de los ejemplos más claros de cómo el audiovisual puede reactivar el pulso de una canción décadas después de su lanzamiento.
Uno de los regresos más impactantes fue el de “Running Up That Hill”, de Kate Bush. Editada originalmente en 1985, la canción volvió a los primeros puestos de los rankings globales tras aparecer en una escena emocionalmente decisiva de la serie. Nuevas generaciones descubrieron el tema como si fuera actual, mientras que oyentes históricos lo escucharon con una intensidad renovada. El resultado fue un cruce generacional pocas veces visto.


