El consumo en supermercados cayó por tercer mes consecutivo en agosto y se mantuvo en mínimos en más de dos años. Hacia adelante las perspectivas tampoco son alentadoras.
El INDEC informó que las ventas tuvieron una merma real del 0,8% respecto de julio y del 3,7% en términos interanuales. De este modo, la serie desestacionalizada del organismo tocó su valor más bajo desde marzo de 2024.
A nivel producto, las caídas interanuales a precios constantes más relevantes se verificaron en bebidas, productos de electrónica y panadería. Solo hubo alzas importantes en carnes, frutas y verduras.
En cuanto a los medios de pago, nuevamente volvieron a verificarse subas en el uso de medios alternativos como transferencias y pagos con QE, así como en la utilización de efectivo. Por el contrario, cayeron las operaciones con tarjetas.
En paralelo, el consumo en autoservicios mayoristas retrocedió un 1,2% mensual y un 3,6% anual. Así, se mantuvo en "modo serrucho": desde abril alterna variaciones positivas con negativas.
La dinámica tanto a nivel producto como a nivel medios de pago fue similar a la de los supermercados, aunque con un avance aun mayor en el uso de efectivo y una contracción más profunda en tarjetas de crédito.

