La actividad metalúrgica volvió a retroceder en julio y ya opera en niveles históricamente bajos. Según el informe mensual de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el uso de la capacidad instalada es menor al 40% y acumuló una contracción de 5,5% en los primeros siete meses de 2026.
El dato más significativo aparece en el uso de la capacidad instalada. Durante julio, el sector utilizó apenas el 39,2% de su capacidad, lo que implicó una caída de 6 puntos porcentuales respecto del mismo mes del año pasado. Se trata de uno de los niveles más bajos de la serie histórica y, de acuerdo con ADIMRA, configura un escenario similar al registrado en la salida de la pandemia de 2020.

