Pese a haber frenado el derrumbe que había sufrido durante el primer año de gestión libertaria, la actividad de la construcción sigue lejos de recuperar el nivel de 2023 y, en términos mensuales, alterna datos positivos con números negativos. Especialistas remarcan que, ante los elevados costos, las empresas optan por terminar las obras ya iniciadas en lugar de dar lugar a nuevos emprendimientos, y, hacia adelante, las expectativas van desde el estancamiento al optimismo moderado.
Vale recordar que, como consecuencia de la paralización de la obra pública, el sector se había derrumbado a niveles inéditos durante 2024. Luego de un breve rebote, el rubro muestra un freno ya desde hace más de un año, afectado también por el encarecimiento de los precios en dólares (resultado de la apreciación real del precio del dólar), particularmente en el segmento de insumos que no compiten con productos importados.

