Milei comienza su campaña electoral

Milei comienza su campaña electoral

En Argentina los tiempos políticos se aceleran. La final del Mundial 2026 marcará el comienzo de la campaña electoral 2027 y el presidente Javier Milei ya empezó a jugar ese partido. Con una economía real que sigue sin despegar y datos alarmantes en la opinión pública, el Gobierno prepara un cambio para llegar con mejores números a los comicios: tras más de dos años y medio, apuesta a reactivar grandes proyectos de infraestructura y analiza transferir fondos a las provincias para que ejecuten obras.
El desafío de revertir el clima no es menor. Los datos del último relevamiento de la consultora Zentrix son contundentes: el 50,2% de los argentinos se autopercibe como parte de la clase baja; el 61% afirma que sus ingresos alcanzan, como máximo, hasta el día 20 de cada mes; y el 86,1% sostiene que su salario perdió frente a la inflación.
El desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete dejó una primera señal. "Falta que el crecimiento llegue a los ciudadanos de a pie, al comercio de la esquina", reconoció el funcionario el 4 de julio, en una de sus primeras declaraciones públicas desde que asumió el cargo.
Esa frase implicó el primer reconocimiento explícito de una preocupación que ya aparece con fuerza en prácticamente todos los sondeos. Se trata de un malestar que puede volver a ocupar el centro de la escena cuando se apague la euforia mundialista y la política recupere protagonismo.
"Después del lunes o martes empieza otro partido para el Gobierno", resumió un reconocido consultor económico. La idea del ministro de Economía, Luis Caputo, de que la elección de 2027 será "un paseo por el parque" hoy encuentra pocos adherentes, incluso dentro del propio oficialismo.
"El escenario está bastante claro: el Gobierno llega con una economía real congelada, un deterioro social importante, una macro algo más ordenada y un frente financiero todavía frágil. Es el contexto ideal para que la oposición encuentre algún grado de coordinación", explicó el analista.
Claro que esa condición todavía parece lejana. "A diferencia de la Scaloneta, hoy el peronismo, en términos futbolísticos, juega más cerca de Uzbekistán o Qatar", ironizó.