El mercado sabe que, si bien el Gobierno presenta mes a mes datos del Sector Público Nacional con superávit fiscal, en línea con los compromisos asumidos con el Fondo Monetario Internacional (FMI), la caída de la recaudación está planteando serios problemas.
Según se pudo saber de parte de funcionarios que trabajan en el área impositiva, la sensación es que los ingresos se están desplomando y que a eso se agrega el hecho de que los gastos suben.
En ese contexto, la propuesta anunciada por el presidente Javier Milei hace unos días de enviar un proyecto de ley de shutdown al Congreso parece obedecer más a un problema presupuestario coyuntural que desde el Palacio de Hacienda no se está pudiendo resolver que a algo de fondo. Milei quiere que, si se acaba el dinero, se frenen automáticamente cierto tipo de gastos. Con las leyes actuales puede redirigir partidas: bajar unos gastos e incrementar otros.
De acuerdo con datos del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en junio el gasto devengado de la Administración Pública Nacional (APN), que representa el 90% del Sector Público Nacional (SPN), subió 4,1% pero el pagado efectivamente lo hizo a un ritmo del 0,4%.

