El Banco Central (BCRA) avanzó en una nueva medida de flexibilización regulatoria que impacta de lleno en el financiamiento del sector agropecuario. A través de la Comunicación “A” 8418, la autoridad monetaria eliminó una normativa que imponía costos financieros adicionales a los productores que mantenían existencias de granos en sus acopios.
La decisión, que rige para las operaciones concertadas desde el 10 de abril de 2026, pone fin a un esquema que durante años condicionó el acceso al crédito en función del nivel de stock de producción, encareciendo las tasas para determinados perfiles de productores.
En términos técnicos, la medida modifica el régimen de capitales mínimos que deben cumplir las entidades financieras. En particular, se dejaron sin efecto las disposiciones que obligaban a aplicar una mayor exigencia de capital por riesgo de crédito sobre las financiaciones a clientes agrícolas no MiPyME que mantuvieran acopios superiores al 5% de su capacidad anual de cosecha.

