El consumo de la carne se encuentra en mínimos históricos. El dato por habitante se ubicó en 47,3 kilos anuales, según el promedio de los últimos doce meses considerando febrero —caída del 2,5%—, mientras que el consumo aparente registró 332.700 toneladas, un descenso del 13,8%.
Los datos, que salen de un informe de la Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra), revelan el nivel más bajo en los últimos 20 años.
En detalle, en febrero se faenaron 924.300 cabezas, un 10,7% menos a nivel interanual, mientras que en el acumulado del bimestre la caída llegó al 11,1%. Esto equivalió a menor producción de carne, mientras que el consumo interno también mermó —se ubicó en 332.700 toneladas, con un descenso del 13,8%—.
Al mismo tiempo, las exportaciones mantuvieron su nivel, otro factor que explica el deterioro a nivel interno. En el primer bimestre, los envíos al exterior registraron 124.000 toneladas, lo que representó una suba del 6,6% interanual.


