La escena se repite en cada rueda del Mercado Agroganadero de Cañuelas: pasillos con menos tropa, corrales más vacíos y compradores que levantan la mano con rapidez para asegurarse los pocos lotes disponibles.
En ese contexto de escasez, los números rompieron una barrera simbólica.
La hacienda de consumo superó los $5000 por kilo vivo, un registro inédito que consolida una suba cercana al 50% en los últimos seis meses y que anticipa presión sobre los mostradores de las carnicerías.
El viernes pasado aparecieron los primeros negocios por encima de ese umbral y esta semana los operadores volvieron a convalidarlos. Hubo partidas que alcanzaron los $5170, marcando el pulso de una plaza firme, con competencia entre frigoríficos y abastecedores por cada jaula que ingresa. Más que un salto aislado, los consignatarios lo describen como la consecuencia lógica de una oferta cada vez más ajustada.


