El Gobierno afrontará este viernes 9 de enero el primer gran desafío que tenía en el año en materia de deuda, ya que vencen u$s4.300 millones en concepto de bonos Globales y Bonares. Salvo que ocurra algo sumamente inesperado, el pago a los bonistas se realizará sin sobresaltos, con los depósitos del Tesoro, el ingreso por la venta de represas y el Repo.
Los depósitos del Tesoro en el Banco Central (BCRA) se ubicaban en u$s1.963 millones, según los últimos datos disponibles. Además, recientemente ingresaron u$s700 millones por la venta de las represas del Comahue.
Posteriormente, la autoridad monetaria acordó un pase pasivo (REPO) con seis entidades financieras internacionales, por u$s3.000 millones, a un plazo de 372 días, con lo cual el Gobierno completó de esta manera el pago del pasivo.
El Central pagará una tasa de interés equivalente a la SOFR en dólares estadounidenses más un spread promedio de 400 puntos básicos, lo que implica un costo financiero cercano al 7,4% anual.
De acuerdo a un análisis de CEPEC, "es mejor tasa que 2025 y 2024, lo que implica menor prima de riesgo, deuda más barata. Señal de confianza financiera, pero sigue siendo un roll de liquidez, no un flujo autónomo de la balanza de pagos".


