En la antesala del debate por el Presupuesto 2026, tras el trabajo del Consejo de Mayo y en medio de la negociación con gobernadores, el gobierno de Javier Milei presentó un proyecto que refleja un endurecimiento de la estrategia de vinculación con las provincias. La iniciativa busca impedir la aprobación de presupuestos con déficit, limitar la toma de deuda provincial para los distritos que tengan déficit, establecer mecanismos automáticos de corrección del gasto en donde también se incluyen a empresas y otras entidades que dependen de fondos públicos y, por último, tipificar como delitos tanto la expansión fiscal sin financiamiento como la emisión monetaria por parte del Banco Central.
Uno de los ejes de la propuesta apunta a reconfigurar el manejo de las deudas provinciales y llega en pleno conflicto entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el gobierno de Axel Kicillof por las autorizaciones para que la provincia de Buenos Aires pueda concretar en el próximo ejercicio el endeudamiento que finalmente consiguió aprobar en la Legislatura provincial.


